
Jean-Philippe Imparato, Director General para Europa de Stellantisfue entrevistado por la Comisión de Investigación del Senado sobre el uso de las ayudas estatales por parte de las grandes empresas. Ante una serie de preguntas de los senadores sobre la eficacia y la transparencia de estas ayudas, el responsable de Stellantis dio una respuesta franca y detallada, ofreciendo una visión precisa del impacto de las ayudas públicas en la industria del automóvil en Francia, y en Stellantis en particular.
El apoyo público: una palanca esencial para la transición energética y la competitividad
Imparato comenzó recordando la importancia de Stellantis en Francia, con sus 12 plantas y 42.000 empleados. El grupo, formado por la fusión de PSA y Fiat Chrysler, es uno de los principales actores de la industria automovilística, no sólo en términos de producción, sino también en el ámbito de la transición energética. "Francia es un pilar esencial de nuestra actividad", subrayó, señalando que el grupo ha invertido más de 3.000 millones de euros en los últimos cinco años para modernizar sus plantas francesas, en particular para adaptarlas a las exigencias de producción de vehículos eléctricos e híbridos.
Jean-Philippe Imparato destacó la importancia del apoyo público en este proceso. "Sin créditos fiscales a la investigación, subvenciones regionales y reducciones de las cotizaciones a la Seguridad Social, sería extremadamente difícil financiar esta transición", afirmó. Uno de los puntos clave de su discurso fue la precisión de las ayudas recibidas, con cantidades claras destinadas a proyectos concretos, como la transformación de plantas para la producción de baterías eléctricas y motores híbridos. En su opinión, "las ayudas públicas deben destinarse a proyectos concretos, medibles y orientados a la innovación".
Eficacia de la ayuda: menos pero mejor
Imparato no se anduvo con rodeos a la hora de hablar del uso de fondos públicos. En su opinión, el sistema actual de ayudas públicas en Francia carece de coherencia y eficacia. "Es necesario concentrar las ayudas en proyectos de gran impacto, en lugar de multiplicar los regímenes", sugirió, insistiendo en la necesidad de un enfoque más específico. Dijo que, desde 2013, Stellantis se ha beneficiado de 14 categorías diferentes de ayuda, que van desde créditos fiscales a la investigación hasta subvenciones locales, lo que representa alrededor de 5% de la inversión total de la empresa. "Si queremos ser competitivos, necesitamos un enfoque más sencillo y coherente de las ayudas, que hoy en día están demasiado repartidas", añadió.
Persiste la preocupación por la competitividad
Otro de los grandes temas abordados por Imparato fue la competitividad del mercado de vehículos eléctricos. Iseñaló la disminución de los incentivos a la compra, que ha tenido un impacto directo en las ventas de vehículos eléctricos. "Hoy en día, el mercado del vehículo eléctrico está colapsado. Tenemos objetivos claros, pero sin ayudas a la compra, la transición a la electricidad está comprometida", dijo, y añadió que cada punto que falta en el mix eléctrico le cuesta unos 300 millones de euros. La falta de ayudas a la compra ha exacerbado la competencia desleal de los fabricantes chinos, que venden sus vehículos eléctricos a precios mucho más bajos gracias a las cuantiosas subvenciones públicas.
Imparato también señaló que, a pesar del apoyo público recibido, Los costes de producción en Francia son mucho más elevados que en otros países europeos, como España e Italia. "Producir un coche en Francia cuesta el doble que en España y el triple que en Italia. Tenemos un gran problema de competitividad, no sólo debido a los salarios, sino también al coste de la energía", denunció.
Los jefes son los americanos y los chinos
Jean-Philippe Imparato también ha adoptado una postura franca sobre el actual dominio de Estados Unidos y China en tecnología automovilística. "Los que mandan hoy son los estadounidenses y los chinos. Están a la cabeza en términos de tecnología, sobre todo en la transición energética", declaró. Señaló que estos países, con sus inversiones masivas en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, en particular vehículos eléctricos y baterías, están tomando una ventaja considerable sobre Europa. En su opinión, esta situación pone en peligro la competitividad de los fabricantes europeos, que se ven sometidos a una presión considerable para recuperar el retraso.
Recualificación de los trabajadores
Imparato destacó otra cuestión fundamental para el futuro de Stellantis: reciclaje de sus empleados. El Grupo está invirtiendo mucho en la formación de sus empleados en tecnologías de vehículos eléctricos, con el fin de salvaguardar los puestos de trabajo y, al mismo tiempo, hacer frente a los retos tecnológicos. "No es fácil pasar de un motor de combustión a una batería eléctrica. Hemos formado a miles de empleados para ello, y forma parte de nuestra estrategia de transición", explica Imparato.
Necesidad de una visión a largo plazo
Jean-Philippe Imparato concluyó su comparecencia pidiendo una estrategia industrial europea coherente y a largo plazo, subrayando que la competencia internacional se está intensificando y que Europa debe prepararse para afrontar estos retos. "Necesitamos ayudas públicas mejor orientadas, incentivos a la compra estables y políticas energéticas más competitivas para garantizar el futuro a largo plazo de la industria automovilística en Europa", insistió, concluyendo que, sin una acción colectiva y coordinada, la industria automovilística europea podría estar a punto de perder su independencia frente al creciente poder de los productores asiáticos.
"Tenemos un gran problema de competitividad, no sólo debido a los salarios...".
Reconoce que cobra demasiado, lo cual es un buen comienzo. Solo le queda actuar y bajarse el sueldo.
"Fabricar un coche en Francia cuesta el doble que en España y el triple que en Italia. Sin duda por eso se despide a trabajadores italianos y se les ofrece trabajo en Serbia...".
Luego hay que ser lúcido, y lo que dice sobre este tema es extremadamente preocupante dada su posición en el organigrama. "Hoy en día, el mercado del vehículo eléctrico se está hundiendo". No sé en el resto del mundo (me extrañaría que fuera China), pero en Europa el mercado del vehículo eléctrico crece 28% si comparamos febrero de 2024 y febrero de 2025. Es decir, ahora representa 15% del mercado total. Quizá las cosas no le vayan tan bien a PSA porque los modelos no están en absoluto a la altura de la competencia, en cuanto a capacidad de las baterías de los modelos compactos, precio y software. Un Skoda Elroq arranca en 33.300 euros con una batería mayor que la del 308, que se recarga en 24 minutos, un software mucho más avanzado y que ofrece mucho más espacio a bordo, más potencia, tracción trasera, visión real de 360º y un radio de giro de 9,30 m. No voy a mencionar la cancelación del programa Alfetta como el Giulietta en Alfa, porque en la cúpula han vuelto a recortar gastos y han cancelado una plataforma (STLA Medium)... No puedes negarte a invertir y luego sorprenderte de que te quedas atrás.