Maserati atraviesa un periodo especialmente difícil. Las últimas cifras publicadas por Stellantis no dejan lugar a dudas: la marca Trident está en apuros, con pérdidas netas, caída de las ventas y una gama eléctrica que no ha alcanzado sus objetivos. Tras un primer semestre marcado por unos resultados alarmantes, el segundo semestre de 2024 se presenta aún peor. ¿Qué se puede hacer para dar la vuelta a la marca y evitar el fracaso total?
Resultados catastróficos
El En el primer semestre de 2024, Maserati ya se enfrentaba a dificultades.. Los ingresos habían caído de 1.310 millones de euros en 2023 a 631 millones, con una pérdida neta de 82 millones. Pero las cifras del segundo semestre son aún más preocupantes. Ena marca registró unas pérdidas de 178 millones de euros en el periodo de julio a diciembre, con lo que el total de pérdidas para 2024 asciende a 260 millones de euros. Esto representa un deterioro catastrófico de la situación en comparación con 2023, cuando la marca aún registró un beneficio global de 141 millones de euros. Las ventas se reducirán en 55% entre 2023 y 2024.
El margen de beneficios, ya débil en el primer semestre de 2024 a 1,9 %, se ha desplomado por completo, registrando un -25 % en el conjunto del año. Se trata de una caída asombrosa en comparación con el margen de 6 % en 2023 y de 8,7 % en 2022.
La gama Folgore: un costoso fracaso
Una de las principales causas de esta situación parece ser la gama eléctrica Folgore. Maserati había apostado por esta nueva gama para ser la primera marca de coches eléctricos de lujo. Y sin embargo, con apenas 150 vehículos eléctricos matriculados en 2024 en tres grandes mercados (Italia, Alemania y Francia), está claro que el Folgore no ha tenido el éxito esperado.
Este fiasco lastró las finanzas de Maserati, Los costes de desarrollo de estos modelos no se compensaron con las ventas. Sobre todo porque la competencia en el sector de los vehículos eléctricos de gama alta es cada vez más feroz, pero no en el lujo.
Una alarmante caída de las ventas
Las cifras de ventas son igual de preocupantes. En 2024, Maserati vendió 11.300 vehículosSe trata de una caída espectacular respecto a los 26.600 registrados en 2023. Es una caída de más de 50 % en sólo un año. Aunque esta tendencia comenzó en el tercer trimestre de 2023, la marca no ha conseguido invertir la situación.
El Grecale, a pesar de ser un modelo estratégico para la marca, no pudo compensar esta pérdida de volumen con disminución de la producción en 58 % en 2024. El modelo no tuvo el éxito esperado y la gama de productos siguió siendo insuficiente para satisfacer las expectativas de un mercado cada vez más centrado en los coches eléctricos y los SUV.
¿Un plan de futuro? Todavía no
Maserati parece haberle tomado la medida a sus errores y ha empezado a bajar los precios de sus modelos para 2025 con el objetivo de impulsar las ventas. Sin embargo, esta iniciativa parece más una tirita que una auténtica estrategia de recuperación a largo plazo.
Seguimos esperando grandes anuncios, un electroshock para revivir la marca. Las cifras han ido cayendo desde el tercer trimestre de 2023 y la situación es ahora crítica. Se hace urgente que Maserati adopte medidas audaces para salvar su futuro.
El nuevo Consejero Delegado de Maserati lleva funcionando 5 meses, el un plan de producto estructurado y contundente anunciado hace varios meses aún no ha llegado. La cuenta atrás ha comenzado. Maserati debe reaccionar si quiere evitar un declive irreversible. Las pérdidas financieras acumuladas, el pobre rendimiento de los últimos modelos y el mediocre éxito de la gama Folgore sugieren que 2025 será otro año difícil para la marca. Los próximos anuncios tendrán que ser contundentes, y un electroshock es más que previsible.
Maserati (y en menor medida toda Stellantis) está pagando las locuras de Tavares. Y punto.
Urge cambiar TODO: los precios, la moda de los VE 100%, la inversión...